PRESENTACIÓN

En este blog pretendo compartir mi experiencia como viajera mochilera y espero ayudar a otros viajeros como muchos blogs que he leído me han dado buenas ideas para mis aventuras. Hasta hace poco yo era una viajera de avión, taxi y agencia de viajes, pero claro, eso era bastante caro, resultado, apenas viajaba. Hace poco más de un año mi pareja me descubrió el viaje mochilero, organizado a tu antojo, con nuestro coche y nuestra mochila y os aseguro que es maravilloso y económico, ahora viajo mucho más y lo disfruto más que antes. Así es que, olvidaos de cosas superfluas, llevad lo imprescindible y preparaos para la aventura…

domingo, 13 de septiembre de 2015

SANTA PARK, CONCIENDO A PAPÁ NOEL

 
Hoy os traigo la visita más mágica que podréis realizar con vuestro hijos. Se trata de conocer al mismísimo Santa Claus en su propia casa, en Laponia, en el mismísimo Circulo Polar. 
 
Laponia es una tierra que siempre me había llamado la atención. Con sus paisajes frondosos, su nieve, sus renos, tan diferente a mi Andalucía natal que era como un mundo de fantasía para mi. Hace unos años vi un programa de televisión, creo que fue "Españoles por el mundo", precisamente sobre este lugar. Además de todos los paisajes, la fauna, la flora y la cultura lapona, descubrí que precisamente allí, en un pueblo llamado Rovaniemi, en Finlandia, vivía el mismísimo Papá Noel.
 
 
  
Y no sólo eso, sino que podías ir a visitarlo, conocer a sus elfos, su fabrica de juguetes e incluso la oficina de correos dónde se tramitan todas las cartas que los niños envía cada Navidad pidiendo sus regalos. En ese momento decidí que más temprano que tarde, tenía que ir a visitarlo y hablar personalmente con él. Cuando vi el programa mis peques tendrían unos cuatro o cinco años y pensé que sería mejor esperar a que fueran más conscientes de las aventuras que corrían, así es que después de un par de años, llegó el momento y este pasado julio hemos visitado a Santa en su propia casa.
 
 
 
Aunque éste era nuestro objetivo principal, el viaje a comprendido todo un mes desde que salimos de casa el 30 de Junio con la autocaravana hasta que volvimos a España el 29 de Julio. Poco a poco os iré contando más visitas del viaje, pero hoy me quiero centrar en la visita a Santa Park, un pequeño parque temático que ha creado Santa Claus para que todos los niños (y los no tan niños) que vayamos a visitarlo podamos disfrutar de un maravilloso día en su casa.
 
 
 
El Santa Park está a las afueras del pueblo de Rovaniemi, Finlandia, y está rodeado de todo un centro comercial navideño que abre sus puertas todo el año. El Santa Park, sin embargo, tiene unos periodos de apertura bastante reducidos, aunque muy adecuados a las vacaciones escolares. En verano abre desde final de junio hasta primeros de agosto (este año del 22/6 al 8/8) y en invierno de final de noviembre a primeros de enero (este año del 21/11 al 9/01). El precio de las entradas varía, siendo más barato en verano (57 € la familia de 2 adultos y dos niños) e incrementándose el precio conforme nos acercamos a Navidad (la entrada familiar 113 € hasta 26/12 y 121 € hasta final de temporada). Estos precios son válidos para dos días de visita, aunque en un día de verano, que hay menos gente que en Navidad, te da tiempo a visitar varias veces a Santa y disfrutar de todas las atracciones también en varias ocasiones.
 
 
El parque se encuentra inmerso en una cueva totalmente ambientada en la Navidad, de manera, que cuando llevas allí un rato, a pesar de ser julio, te da la sensación de que en unos días Santa bajará por tu chimenea y debes apresurarte a llevar tu carta para poder recibir tu regalo. Lo bueno de ir en verano es que hay menos gente que en Navidad y puedes disfrutar del parque con más tranquilidad.
 
El precio de la entrada de da derecho a todas las atracciones aunque, como siempre, hay ciertas actividades que tienes que pagar algo a parte. Veamos que podemos hacer en nuestra visita.
 
Conocer a Santa Claus
 

 
¿No es precisamente a eso a lo que venimos? Pues sí, Santa Claus nos recibirá en su casa, sentará a los peques en sus rodillas, hablará con nosotros, contestará a nuestras preguntas y, por supuesto, nos preguntará que regalo nos gustaría recibir de su parte en Navidad. El problema es que Santa no habla español y tenemos que hablar con él en inglés (o finés, pero es un idioma realmente complicado). Santa tiene una cámara mágica para que toda la familia podamos hacernos una foto juntos con él, pero claro, cuando sales de su casa, hay un encantador elfo que te pide un precio desorbitado para poder llevarte tu foto tanto en papel (25€), como en formato digital en un bonito pendrive (36€ en papel + formato digital). Lo bueno es que podrás hacer las fotos que tu quieras con tu cámara y aunque no podáis salir todos juntos (los pobres fotógrafos familiares siempre quedan al margen) pero el resto de la familia podrá salir en la foto con Santa totalmente gratis.
 
 
 
Oficina de Correos de los Elfos 
 
 
 
Pues si, aquí es dónde se centraliza todo el correo que Santa Claus recibe de los niños de todo el mundo. Aquí podrás escribir tu carta y dejársela a Santa, pero el sello es bastante caro y el papel también va a parte (así sufragará Santa los gastos de fabricación de los juguetes, digo yo :)
 
Fabrica de juguetes y shopping área
 
 
Como todo parque temático no podrían faltar las tiendas, aunque estas tienen la particularidad de que están decoradas como si los juguetes salieran de la propia fábrica de los elfos. Encontrarás desde peluches, hasta pieles de reno o incluso cuchillos típicos sami.
 
Paseo en el trineo mágico
 


Cuando montas en este trineo entras en un mundo de fantasía en el que verás como se fabrican los juguetes por los pequeños elfos, diferentes partes de Laponia e incluso la taberna dónde los elfos se relajan tras una dura jornada.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
La escuela de elfos y escuela de magia
 
 
 
A pesar de que un elfo necesita unos estudios de 99 años para convertirse en un autentico elfo de Santa Claus, cada día en el Santa Park hacen varias sesiones de cursos acelerados para que todo visitante pueda convertirse en un elfo "amateur". Esta escuela comienza a horas concretas así es que debéis de estar pendientes del horario que figura en las pizarras de la entrada. Nosotros nos perdimos la escuela de magia por llegar tarde en dos ocasiones :(
 

 
 
La superación del curso acelerado de elfo es recompensada con tu diploma (en finés, eso sí) y tu gorro navideño al más puro estilo Santa Claus.
 
 
 
Taller artesanal y de caligrafía élfica
 


Aquí podrás aprender a escribir con la caligrafía de los elfos, e incluso escribir un deseo para introducirlo en el tambor de los deseos. Has de introducir el papel con tu deseo en el tambor y hacerlo sonar tres veces para que se cumpla.
 
 
Además, podrás realizar tus propios adornos navideños que podrás llevar a tu casa para decorar el árbol o bien dejarlos allí con otros cientos hechos por los visitantes.
 
 
Gingerbread bakery
 



En esta panadería podrás decorar tus propias galletas de jengibre tan típicas de navidad. La galleta has de comprarla para poder decorarla, el precio de 2,5 € aproximadamente. Eso sí, después podrás disfrutar comiendo tu propia creación.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Galería de hielo
 

Ahora que la película Frozen está tan de moda, creo que debe ser una de las principales atracciones del parque. Para entrar atravesarás el paralelo que te hace entrar en el  mismísimo Círculo Polar.
 

 
 
 
Se trata de una gran sala que está a unos 15 º bajo cero repleta de esculturas de hielo, asientos de hielo e incluso un tobogán de hielo por que pueden deslizarse los peques sentados sobre una piel de reno. La anfitriona de la galería es la princesa de hielo que además de invitarte a visitar su casa y prestarte un abrigo para que no te mueras de frio, te ofrece una bebida, previo pago de 5€ la sin alcohol y 10 € la que tiene alcohol, en el bar de hielo y con un vaso de hielo.
En la pequeña galería además de esculturas y un tobogán, un trineo de hielo y un trono de hielo para sentirte como una reina. Mi hija y yo disfrutamos de lo lindo cantando una y otra vez "Sueltalo" de la peli de Frozen.
 
Parque de Angry Birds
 
 
¿Quién no conoce a estos pequeños pájaros que en los últimos años han invadido cada rincón del planeta? Pues Santa Park no iba a ser menos y ha dedicado una sección a estos pájaros enfadados. En ella tus hijos podrán sentirse como pájaros saltando desde una cama elástica para derribar a cerdos de peluche o lanzando pequeños peluches para que entren por agujeros de diferentes tamaños. También tiene un gran tobogán y como no (y aunque a mi no me gusta demasiado) y gran pantalla para jugar a este omnipresente juego.
 
 
 
Espectáculo de danza
 

Tres veces al día podrás disfrutar de un espectáculo de danza en el escenario central. Este año hemos disfrutado de un espectáculo que cuenta una leyenda popular sobre un zorro y la auroras boreales.
 
 
Además, los bailarines también bajan del escenario para bailar con los más peques de la casa.
 
 
 
Ya os he contado todo lo que podréis hacer en vuestra visita, pero queda una cosa importante ¿puedo comer allí? Pues sí, frente al escenario central hay una cafetería donde podrás comprar bocadillos, dulces, café y refrescos. No esperes una gran comida, pero podrás salir del paso. El precio no especialmente caro, igual que el resto de los precios en Finlandia (pero tened en cuenta que Finlandia es bastante más caro que España).
 
Como decía al principio es una de las visitas más emocionantes y divertidas que he hecho con mis hijos, así es que, si os gusta la magia y la fantasía, no dudéis en visitarlo.

domingo, 31 de mayo de 2015

NITRA, CONOCIENDO ESLOVAQUIA






París, Venecia, Brujas o Estambul son ciudades que todos hemos deseado visitar alguna vez, y en cuanto tenemos oportunidad nos pertrechamos y nos dirigimos a cumplir un sueño. Pero Europa es mucho más que todo eso, un heterogéneo conjunto de países, ciudades y poblaciones, algunas de las cuales únicamente conocemos cuando nos ponemos en marcha. Tal es el caso de Nitra, una histórica ciudad de Eslovaquia.
 
 
 
 

Tras recorrer buena parte de Hungría, un país maravilloso del que ya os hablaré en otra ocasión, decidimos hacer una visita a Bratislava, ciudad imperial y capital de Eslovaquia. Pero como soy una persona muy curiosa, quise llevarme al menos la impresión de otra localidad del país. Trasteando por la red descubrí Nitra, y allá que nos dirigimos. 
 

Nitra, menos visitada que Bratislava, está considerada la ciudad más antigua del país, y se encuentra situada a los pies de un impresionante macizo montañoso, el legendario Zobor, en el valle de un río que también se llama Nitra. Desde tiempos remotos, las ciudades se construyen en lugares elevados por cuestiones de seguridad más que nada, y es en épocas más recientes cuando los barrios modernos crecen alrededor del núcleo primigenio. En Nitra esta división de los dos espacios, el antiguo y el nuevo, está claramente establecida.
 
 
 
 
 
La parte alta de la ciudad, cuyo punto central lo constituye la pequeña plaza de Pribina (antiguo príncipe), sede del castillo y la catedral de San Emerano, patrón de la ciudad. Desde su fundación por los primeros grupos de eslavos que se instalaron en la región, Nitra se convirtió en el centro de un principado, que tras perder su independencia a manos de los magiares, perteneció al Reino de Hungría, al Imperio Austrohúngaro, a Checoslovaquia, y desde al Revolución de Terciopelo, a Eslovaquia.
 
 
 
 
 
 
La parte baja es la ciudad nueva. Moderna, alegre, limpia y tranquila, con pequeños y agradables bares llenos de jóvenes, donde tomarse una (o varias) cervezas de la marca local Corgon, y recuperar fuerzas después de haber recorrido la ciudad alta.
 
 
 
 
Precisamente el nombre de la cerveza está relacionado con una leyenda sobre un gigante, que en cierta ocasión socorrió a los habitantes de la ciudad. Corgon debemos imaginarlo como un enorme Titán, al estilo de Atlas griego, cuyo oficio era el yugo y el martillo. Cuando los turcos que pretendían conquistar todo el mundo conocido sometieron a asedio a Nitra, en un momento de extrema debilidad para los eslovacos, el gigante Gorgon comenzó a lanzar peñascos inmensos contra los campamentos turcos. Los atemorizados otomanos no tuvieron más remedio que desmontar sus tiendas y abandonar el sitio. La fachada de una de las casas del barrio alto rinde particular homenaje al héroe.
 

 
 
 
En definitiva, pasear por Nitra es hacerlo por una ciudad cuyas calles han sabido conservar la impronta barroca de los Habsburgo, sin perder la esencia de sus humildes orígenes, la personalidad eslava y el recuerdo de su milenario pasado. 

Si quieres aprender un poco más de la historia de Nitra, pincha aquí:
 

miércoles, 11 de marzo de 2015

RESTAURANTE MESÓN DON JIMENO, SEGOVIA

 
Cuando alguien te dice que va a visitar Segovia, lo primero que se te viene a la cabeza, sin duda alguna, es el deliciosos cochinillo que degustará.
 
Como ya os comenté en mi entrada sobre la ciudad, la gastronomía es por supuesto uno de sus encantos, sin embargo posee muchos más, como ya os conté. Si queréis recordarla, aquí la tenéis:
 
 
 
 
Sin embargo, hoy os quiero hablar precisamente del buen yantar, en concreto de ese delicioso cochinillo y de dónde degustarlo a buen precio.
 
 
Es probable que hayáis oído hablar de Casa Cándido, ese restaurante dónde cortan el cochinillo con un plato. Pues bien, los que me seguís ya sabréis que no os voy a hablar de este famoso restaurante ya que, si me dedicara a ir a los restaurantes famosos y costosos, no podría viajar lo que viajo. No amigos, lo mío no es ir a restaurantes típicos para turistas, sino a auténticos de la zona (lo que no quita que al final los viajeros los descubramos y además de los segovianos comamos allí más de un forastero).
 
Lo que hoy os recomiendo es el Restaurante Mesón Don Jimeno, en la C/ Daoiz, muy cerca del Alcázar. Si tomas la calle que sale de la Plaza Mayor por la Catedral dejando ésta a la izquierda, C/ Marqués de Arco, y sigues dirección al Alcázar, lo encontrarás sin problema.
 
 
 
Se trata de un pequeño restaurante familiar con pocas mesas, por tanto si sabéis que vais a ir os recomendaría reservar. Si vais al Alcázar por la mañana podéis reservar de camino y a la vuelta parar a comer.
 
Tiene una amplia carta de cocina tradicional española y, por supuesto, especialidades segovianas como los judiones. Además disponen de menú del día. El plato estrella es sin duda el cochinillo. Sirven un cuarto de cochinillo con patatas fritas naturales (para dos o tres personas) por 33,90 €. Hace un par de semanas regresamos con los peques y con un cuarto de cochinillo más una ración de croquetas tuvimos más que suficiente para los cuatro. Además el vino de la casa está bastante bueno y a un precio muy asequible.
 

 
 
Ya sabéis, si se os hace la boca agua con las fotos que os pongo (100% reales), no dudéis en acercaros por allí, no os arrepentiréis.



domingo, 25 de enero de 2015

BRUSELAS; GOFRES, CERVEZA Y COMERCIO


Es posible que si te preguntaran a qué huele Bruselas, lo primero que te viniera a la mente sería "a coles", sin embargo, quien ha visitado esta esplendida ciudad y ha disfrutado de las bondades de su cocina te diría " a gofre".

Pues sí, hay muchas razones para no perderse una visita al corazón de la Unión Europea. Esa ciudad que sale en la tele cuando los lideres políticos europeos se reunen, tiene un casco histórico de gran belleza y brinda una oferta cultural y gastronómica a la que no te podrás resistir.

Bruselas ha sido historicamente una ciudad de comerciantes. Cuando en el resto de Europa los nobles andaban metidos en guerras entre ellos por o en contra de sus reyes, los burgueses consiguieron emanciparse del sistema feudal que los mantenía vasallos de Señores Feudales poco productivos y que los consideraban inferiores, y comenzaron a formar ciudades enriqueciéndose gracias al trabajo artesanal y al comercio. Bruselas es uno de estos burgos en los que esta nueva clase social emergente desarrolla su actividad y construye poco a poco la bella ciudad que hoy en día conocemos.

Su fundación data del año 979. El conde de Brabante ha de proteger este enclave comercial para lo que contruye una pequeña fortaleza. Sin embargo, no es hasta el siglo XII cuando los condes de Brabante se instalan en el monte Coudeber, la actual Plaza Real, y el pequeño burgo comienza a dar indicios de ser la importante ciudad comercial que sería con posterioridad. A partir de entonces se empiezan a construir talleres textiles e iglesias y comienza una desbordante actividad comercial facilitada por la ubicación de Bruselas (se ubica en la ruta comercial que unía Brujas y Colonia). Gran parte del dinero que llega a la ciudad procedente del comercio se reinvierte en la misma, conviritiendo a Bruselas en una de las ciudades más sugerentes y bellas de la Vieja Europa.


Tras este pequeño recorrido histórico llega el momento del recorrido por la realidad de este bella ciudad.

Comenzaremos nuestro recorrido en el centro neurálgico e histórico de la ciudad, La Grand Place. Se trata de una de las plazas más bellas e importantes de Europa, siempre bulliciosa y animada, a partir ella se articula el casco histórico de la ciudad. Alberga varios de los edificios más importantes de la ciudad. En 1695, durante la guerra de los seis años, esta plaza fue destrozada por los cañones franceses (salvo el Ayuntamiento) y tuvo que ser reconstruida con posterioridad.

El Ayuntamiento, sin duda la joya arquitectónica de esta plaza, y las más antigua. Suntuoso edificio gótico situado al sureste de la plaza, posee una torre de 96 metros coronada con una estatua de San Miguel. Se pueden realizar visitas guiadas en nerlandés, francés e inglés en un horario bastante restringido, para más información:


La Casa del Rey, reconstruida tras el bombardeo y restaurada en el siglo XIX, durante mucho años fue lugar de residencia de los reyes reinantes. Hoy día acoge el museo de la ciudad cuya visita, en mi modesta opinión es prescindible, aunque tiene algunas maquetas e imagenes interesantes del origen de la ciudadad. Además podrás visitar el guardarropa particular del infante más famoso de la ciudad, el maneken pis. Resulta que al pobrecito lo visten y le van cambiando de ropa periodicamente. En su armario cuenta con vestimentas de todos los países y lugares del mundo, algunas de lo más curiosas.

 La plaza también alberga la casa de los duques de Bravante; Le Pigeon, vivienda dónde habitó el novelista francés Victor Hugo durante su exilio en Bélgica en 1852. Además encontrarás míticos bares como "le Roy d'Espagne" o el famoso "Hard Rock".


Desde la Gran Place podemos tomar cualquier itinerario ya que está en el centro neuralgico, nosotros nos dirigiremos hacia la parte alta de la ciudad tomando la Rue de la Colline y nos encontraremos con la otra pequeña plaza, La Places des Herbes (como el agora, o la plaza del mercado) dónde podréis disfrutar de unos deliciosos gofres, unas patatas al más puro estilo belga con una salchicha o comprar exquisitos chocolates belgas en chocopolis.

Junto a esta plaza encontramos otra dedicada a nuestro país, La plaza de España, y nuestros dos empajadores, Don Quijote y Sancho Panza contemplan un gigante que en este caso, en lugar de ser un molino, es la torre de la Catedral.


Junto a esta plaza, hay una galeria comercial en la que hay una tienda donde encontrarás todo sobre los personajes animados más famosos de Bélgica, los pitufos y titín. Cuando lo visitamos había una graciosa escultura de uno de estos pequeñajos azules, eso sí, aun no les había dado tiempo a pintarlo.


Seguiremos ascendiendo en busca del jardín de las artes, dónde unas escaleras nos llevan a unos jardines con esculturas que nos muestran unas vistas impresionantes de la ciudad. Una vez arriba del todo nos encontramos con una gran plaza con trafico rodado cuyo centro es presidido por la estatua de Godofredo de Buillon, quien conquistó Jerusalén en la Primera Cruzada y rechazó el honor de ser coronado en la ciudad dónde Cristo había muerto, tomando sin embargo el título de Defensor del Santo Sepulcro.


Tras la estatua, Saint Jacques-sur-Coudenberg, es a un tiempo parroquia real e iglesia diocesana de las fuerzas armadas. El Opus Dei ejerce actualmente su acción pastoral en esta iglesia.

A la izquierda de esta plaza encontramos el Parque de Bruselas, unos inmensos y frondosos jardienes que en su día pertenecieron al Palacio Real y que hoy pueden ser disfrutados por autóctonos y visitantes. En nuestra visita había una feria ambulante y estaba repleto de niños y mayores disfrazados y jugando.
 

Desde uno de los laterales de estos jardinees podemos acceder al Palacio Real. Es la sede de la monarquía belga y en él se encuentran las oficinas de los reyes, algunos ministerios y salas de reuniones, así como habitaciones para jefes de estado invitados. Sin embargo, no se trata de la residencia real, sino que los reyes viven en el Palacio de Laeken a las afueras de Bruselas desde 1931.

El Palacio Real se puede visitar desde el 21 de julio (día de la fiesta nacional) hasta principios de septiembre. El horario es de martes a domingo de 10:30 a 17:00


 La siguiente visita obligada es la Catedral de la ciudad. A pesar de que este maravilloso edificio gótico comienza a construirse en el siglo XIII sobre un templo románico anterior y es terminada dos siglos después, no es hasta 1960 cuando es consagrada como catedral. Está consagrada a San Miguel y Santa Gúdula. Su interior es más sobrio de lo que debiera, ya que fue saqueada por los franceses en varias ocasiones, pero su arquitectura y sus bellas vidrieras le dan una belleza que acoge al visitante por su sencillez y recogimiento. En las vidrieras se cuenta la historia de reyes y santos del país.


Otras de las iglesias más bellas de la ciudad es Notre Dame du Sablon, situada en la parte más alta, su estilo y estructura recuerda a la propia catedral aunque en tamaño reducido. En su interior destaca el púlpito de madera labrada. Según la leyenda, a un joven de Amberes la Virgen se le apereció pidiendo que la llevara a Bruselas, así lo hizo, y en este lugar se construyó una pequeña capilla que fue destino de peregrinos y pronto tuvo que ser ampliada.

Muchos más palacios, iglesias y museos podrás visitar en Bruselas, sin embargo yo voy a pasar a hablaros de cosas "importantes" de la ciudad: qué comer, dónde hacerlo y ciertas...curiosidades.

Lo primero es contaros que Bruselas, y Bélgica en general,  es un paraíso para los amantes de la cerveza. Fabrican todo tipo de cervezas, rubias, morenas, negras, de malta, doble malta, tostada, etc. Recuerdo una anecdota en el bar de la estación de tren (en España tendrían una marca de cerveza y gracias). " Una cerveza por favor" " ¿Cuál quiere?" "Una belga" "Todas estas son belgas" La camarera señala el mostrador con más de 10 cervezas diferentes. Bueno, creo que esto ilustra un poco el paraíso cervecil en el que os encontraréis.

Y claro, con tanta cerveza, pues la gente tiene que vaciar el deposito. Pero tranquilos, porque en Bruselas piensan en todo (o en casi todo, porque este sistema sólo es válido para los hombres), en la calle encontrareis estos urinarios públicos.


Llega la hora de la comida y empezamos a pensar qué hacer. Antes de sentarnos en cualquier sitio hay varias cosillas a tener en cuenta. En Bélgica es bastante caro sentarse a comer, normalmente, en los sitios que tienen comida para llevar, el simple hecho de sentarte (aunque sea autoservicio) puede suponer en torno al 20% de suplemento. Pues bien, podemos optar por comer en parques al aire libre (si el tiempo lo permite) o pagar el suplemento. Eso sí, la "comida rápida" en este país es realmente deliciosa.

Las papatas fritas al estilo belga merecen una mención especial en esta entrada. Estas son las patatas más deliciosas que he probado en mi vida. Hay puestos de patatas por doquier y la gente va comiendolas por la calle en cartuchos de cartón con o sin salsas. El secreto está en la doble fritura. Pelan y cortan la patatas de gran calidad friendolas en una primera ocasión y sacandolas cuando aún están un poco crudas. De esta guisa se mantiene a una temperatura constante a la espera del cliente, cuando reciben la segunda fritura que les da ese tono doradado y esa textura crujiente que las hace irresistibles.



Pero como no sólo de papatas vive el hombre, otro delicioso plato muy típico del país, así como del norte de Francia, son los famosos "Moules frites". A diferencia de lo que mucha gente piensa, que son unos extraños mejillones fritos, se trata en realidad de mejillones al vapor con patatas fritas. Sí, a mi también me sonó raro al principio, pero os aseguro que ahora es uno de mis platos favoritos. Eso sí, mucho cuidado con los precios. En los restaurante más vistosos y situados en los lugares más turísticos tienen la desfachatez de pedirte 22 o 24 € por persona por este plato. Sin embargo, si cruzamos hacia la Rue de Bouchers (es una calle paralela a la Galerie Sant Hubert), muy cercana a la Gran Place, podemos encontrar menús con este y otros platos por 10 o 12 € por persona.


Es precisamente cerca de esta calle dónde se encuentra la niña más desvergonzada de Bruselas. Todos conocemos al Maneken Pis, sin embargo, no todos conocen a su homologa femenina, la Jeanneken Pis. Aquí os dejo una foto de ambos que, aunque separados por algunas calles, ya que el chico se encuentra hacia el otro lado de la Grand Place, están unidos por sus aficiones.


Por último, y no por ello menos importante, aunque ya lo hemos mencionado, hablaros del dulce más delicioso de este país, los gofres. En cada rincón encontraréis una tiendecita dónde ofrecen este delicidoso manjar, sus calidades son direrentes, pero cualquiera de ellos es mil veces mejor que cualquiera que puedas comer en España y su precio oscila entre 1 y 2 €.

Hay dos tipos, el gofre de Bruselas, cuya masa es más ligera, suele ser más grande y formando un rectangulo perfecto, y  el gofre de Lieja, más consistente y dulce, cuya forma es menos regular y por su consistencia es ideal para comerlo solo (ya tienen azucar) por la calle. Por supuesto, a ambos dos puedes añadirle frutas, chocolate, mermelada, etc, aunque yo, personalmente, prefiero el sabor puro del gofre.

Gofre de Bruselas

Gofre de Lieja

Después de esto, ¿serás capaz de resisitirte a visitar la capital belga?


martes, 6 de enero de 2015

RESTARUTANTE JAPONÉS JIE-ICHIBAN, CARTAGENA



Hoy os traigo una recomendación para los amantes de la comida japonesa. Un sitio ideal para celebrar una deliciosa cena el día de Reyes.
 
Si te encuentras en Cartagena, Murcia o los alrededores, y adoras el sushi y el sashimi, no dudes en visitar el restaurante JIE-ICHIBAN.
 
 
 
Este restaurante ofrece una variada carta de comida oriental en la que llama especialmente la atención la gran variedad de sashimi que ofrecen a un precio realmente competitivo. Podrás encontrar un plato de sashimi variado por menos de 20 €.
 
 
 
El restaurante se encuentra en La Plaza del Rey, nº 6, Cartagena y abre en horario ininterrumpido de lunes a domingo desde la 13:30 H hasta las 23:30 H. Además, si te apetece, puedes pedir tu comida a domicilio (para pedidos superiores a 20€), por solo un suplemento de 1,50€. ¡Incluso podrás hacer tu pedido por internet en Just Eat!
 
 
 
Después de ver estas fotos, ¿serás capaz de resistirte?


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