PRESENTACIÓN

En este blog pretendo compartir mi experiencia como viajera mochilera y espero ayudar a otros viajeros como muchos blogs que he leído me han dado buenas ideas para mis aventuras. Hasta hace poco yo era una viajera de avión, taxi y agencia de viajes, pero claro, eso era bastante caro, resultado, apenas viajaba. Hace poco más de un año mi pareja me descubrió el viaje mochilero, organizado a tu antojo, con nuestro coche y nuestra mochila y os aseguro que es maravilloso y económico, ahora viajo mucho más y lo disfruto más que antes. Así es que, olvidaos de cosas superfluas, llevad lo imprescindible y preparaos para la aventura…

domingo, 2 de febrero de 2014

SEGOVIA, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Segovia es una de esas ciudades que, a pesar de no estar entre tus visitas más deseadas, una vez que la conoces, te preguntas cómo habías podido vivir sin ella. Tras conocerla, la anoté en mi lista de ciudades en las que, probablemente, viviré algún día. Además nos acompañó el clima y la ciudad nos regaló esta estampa al levantarnos.



Segovia es una ciudad totalmente asequible a pie. Nos alojamos cerca del acueducto, en una pensión llamada Don Jaime. La pensión tiene muy buena relación calidad-precio, conseguimos una habitación en el ático por 40€ la noche, aunque esta habitación tenía un inconveniente, era imposible ducharte porque el techo estaba abuhardillado y no te podías poner de pie. Parece ser que hay habitaciones en otras plantas que no tienen este problema y no son mucho más caras.
 
Comenzaremos nuestra visita a los pies del famoso acueducto romano que es emblema de la ciudad. Este imponente acueducto data del siglo I, comenzando su construcción bajo el imperio de Vespaciano y siendo terminado con Trajano. Conducía el agua del río Acebada hasta la ciudad. Este acueducto da muestra de la impresionante calidad de los ingenieros romanos. Tras casi dos mil años sigue en pie sin siquiera tener material alguno que una los enormes sillares que lo forman. Estos inmensos bloques de piedra se encuentran en un perfecto equilibrio de fuerzas que mantiene intacto el acueducto a día de hoy.
 
 

Antes de entrar en la ciudad antigua, podemos ver un monumento regalo de la ciudad de Roma, es una Loba Capitolina alimentando a Rómulo y Remo similar a la que encontraremos en los museos capitolinos de la ciudad eterna.
 
 
Una vez nos adentramos en la ciudad, podemos pasear por el barrio de los caballeros, que tenemos a la derecha subiendo por unas escaleras que te acercan a la zona más alta del acueducto o seguir recto para disfrutar de la Segovia patrimonio de la Humanidad donde encontrarás desde su majestuosa Catedral, la última de las góticas de Castilla, hasta la iglesia dónde Isabel fue coronada reina de Castilla en 1474.
 
Perdiéndote por sus calles y mientras te maravillas con la arquitectura de sus iglesias y edificios, llegas, sin darte cuenta, a la Plaza Mayor dónde se encuentra la Catedral. Se trata de la última catedral de estilo gótico que se construyó en Iberia, aunque la concepción de los espacios, la luminosidad y los volúmenes y su tratamiento responden a una estética renacentista.
 
 La antigua catedral románica, situada frente al Alcázar, sufrió importantes daños en 1525 en la Guerra de las Comunidades y Carlos V propuso la construcción de una nueva sede catedralicia para gloria de la ciudad de Segovia. Algunos de los elementos de la antigua catedral como el claustro, el coro o la pila baustimal, fueron trasladados al nuevo templo para abaratar costes. Su visita es muy recomendable por su belleza y por la tranquilidad que se respira entres sus muros. El precio de la entrada es bastante razonable, unos 3€ creo recordar, y merece la pena la visita.
 
 
 
 
En la Plaza Mayor se encuentra también el Ayuntamiento y la oficina de turismo, dónde os podéis informar de horarios de visitas y os facilitarán un mapa de la ciudad.
 
Un lugar interesante, por su importancia histórica, es la Iglesia de San Miguel, situada justo detrás de oficina de turismo. Este templo gótico del siglo XVI sustituyó al que fue testigo de la coronación de Isabel I de Castilla, la Católica, el 13 de diciembre de 1474. El original se quemó en un incendio y fue sustituido por el actual.

 
Rodeando la catedral llegaremos al barrio judío dónde podremos visitar la antigua Sinagoga Mayor, actual convento del Corpus Cristi, el Centro Didáctico de la Judería y pasear por sus antiguas calles dónde algunos restaurantes sirven comida típica sefardí.
 
Volviendo a nuestra ruta original, si seguimos paseando dejando la catedral a la izquierda, llegaremos a una de las joyas de la ciudad, el Alcázar o Palacio Real.
 
El Alcázar está situado en lo alto de una roca entre los ríos Eresma y Clamores. Las primeras referencias escritas sobre su existencia datan de 1122 aunque se cree que podría haber sido construido con anterioridad. Se organiza a partir de dos patios y posee dos grandes torres, la del Homenaje y la de Juan II. Se puede subir a una de las torres y las vistas son realmente impresionantes, sin duda merece la pena la subida.
 
 
 
 
 
En cuanto a la visita, su precio es de 5€ más 2€ si quieres subir a la torre. Yo recomiendo la visita completa. En el Alcázar disfrutarás de la visita a un autentico castillo de cuento, con sus alcobas, sus salones del trono y un museo de armas con armaduras, etc. Además podrás ver los tronos de Isabel y Fernando el Católico donde figura aquello de "Tanto monta, monta tanto".
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Otro salón interesante es la Sala de los Reyes. En ella aparecen representados los reyes de España desde Don Pelayo. Este friso lo comenzó Alfonso X y fue culminado por Felipe II, aunque el que se puede ver es una reconstrucción puesto que el original se quemó en un incendio.
 

 
Cuenta una leyenda que un viajero checo visitó esta sala en el siglo XV y contaba que había visto en una sala a todos los reyes de España hechos de oro. Según la misma leyenda, cuando un rey accedía al trono, comenzaba a acumular oro para poder ser esculpido a su muerte en este precioso metal.

 
 
 
Antes de comenzar a describir las bondades de la gastronomía segoviana, quisiera recomendaros la visita a una iglesia que se encuentra en las afueras de la ciudad y que tiene su origen en la orden de Malta, se trata de la Iglesia de la Vera Cruz.
 
 
Esta iglesia románica data de principios del siglo XIII y fue construida por la Orden de Caballeros del Santo Sepulcro como encomienda dependiente de la colegiata de Toro. Su interior es un galimatías simbólico concebido por los arquitectos de la Orden de Malta. Debe su nombre a que en un momento de su historia llegó a custodiar un fragmento de la Vera Cruz.
 
La visita tiene un precio simbólico de 2€. Para mi, se trata de uno de esos lugares que tienen algo espiritual o mágico y que sientes en cuanto estás en su interior. Esta sensación se ve favorecida por la ausencia de visitantes ya que se encuentra fuera del casco histórico
 
Por último, y no por ello menos importante, no podía escribir una entrada sobre Segovia y no recomendar a todos mis seguidores que tomen una buena ración de cochinillo segoviano. Este manjar es un emblema de la ciudad y lo encontrarás en prácticamente todos los restaurantes con diferentes precios. Mi consejo es que te alejes de las zonas turísticas y que eches un vistazo a las cartas que ponen en las puertas de los locales. Nosotros comimos en un pequeño restaurante familiar que estaba en la calle que une la Catedral y el Alcázar y servían un cuarto de cochinillo para compartir por 25€. La comida estaba buenísima y una relación calidad-precio excelente. Aquí os dejo una fotito para que se os haga la boca agua.




domingo, 19 de enero de 2014

BARCELONA, UN MUNDO DE POSIBILIDADES

 
Aunque aún tengo mucho que contar sobre los viajes del pasado verano, hoy quiero hablaros de otra ciudad que he visitado recientemente. Estas navidades he estado en Barcelona y he quedado maravillada. No es la primera vez que la visitaba, aunque anteriormente fueron visitas muy fugaces y poco preparadas, esta vez ha sido toda una semana para poder paladear con tranquilidad esta cosmopolita ciudad que nos ofrece historia y arte en sus calles y museos; bellos paisajes marítimos, gastronomía de cualquier parte del mundo y, por supuesto, todo el ocio que se nos ocurra.
 
 

Antes de comenzar con el recorrido, quería hacer un comentario sobre el buen funcionamiento del transporte público en la ciudad así como de su razonable precio (cosa cada vez más difícil de encontrar). El abono de 10 viajes es multipersonal, vale para todos los transportes urbanos (incluyendo transbordos dentro de una hora y media de recorrido) y sólo cuesta 10,30 €.

En cuanto a los alojamientos, en esta ocasión hemos elegido unos apartamentos junto a la Plaza de España cuya relación calidad-precio era bastante buena. Se trata de los apartamentos Fira Centric. La ubicación es ideal porque está cerca de la parada de metro, hay un enorme centro comercial "El Arena" (antigua plaza de toros) con un mercadona entre decenas de restaurantes y tiendas, y tienes Montjüic a un paso. Además, como sorpresa de bienvenida, descubrimos un japonés en la puerta de al lado, inmejorable.

Una vez hecha la introducción, pasemos a conocer la Ciudad Condal.

LA BARCELONA "TÍPICA"

Cuando uno piensa en Barcelona lo primero que le viene a la cabeza (a parte de Gaudí, del que hablaré después) es la Rambla. Pues bien, comenzaremos nuestro paseo a los pies de la misma. Tomaremos el metro bajándonos en la parada Drassanes (dársenas) y al salir a la superficie nos encontramos con el monumento a Colón, repleto de decenas de turistas haciéndose fotos con los leones que hay a sus pies. Justo en frente encontramos Port Vell, el puerto de Barcelona, por el que podremos pasear y disfrutar del aire marítimo de la ciudad. En este puerto encontramos un centro comercial famoso por estar construido sobre el agua, "el Maremágnum" y también el Acuario de Barcelona. Por el módico precio de 20€ podréis disfrutar de "dicen" la mayor diversidad de animales acuáticos del mediterráneo. Nosotros no lo visitamos así es que no lo puedo confirmar.
 
 

En este mismo puerto se encuentra el Museo de Historia de Cataluña, del que hablaré más tarde.

Un vez visitado el puerto podemos volver al punto de partida y subiremos por la Rambla. Esta emblemática arteria de la ciudad de más de un kilometro está repleta de artistas callejeros, tenderetes de artículos artesanales, restaurantes y gente, mucha gente. Esta avenida conocida como Las Ramblas son en realidad cinco ramblas con diferentes nombres: la Rambla de Santa Mónica, junto al mirador de Colón repleta de bares y restaurantes; la Rambla de los Capuchinos o Rambla del Centro, dónde se encuentra el famoso Liceo de Barcelona; la Rambla de las Flores, colorida y repleta de floristerías a cuya izquierda encontramos el conocido mercado de la Boquería; la Rambla de los Estudios, llamada así por se la ubicación de la antigua universidad; y por último, la Rambla de Canaletes junto a la Plaza de Cataluña.

 
De los lugares mencionados una interesante visita es la Boquería. En este mercado podremos comprar todo tipo de alimentos frescos, comer marisco y pescado frito con una cervecita (no muy económico, eso sí) e incluso degustar un zumo de frutas recién hecho del sabor que se te ocurra.

Al final de la Rambla se encuentra la plaza de Cataluña, siempre transitada y repleta de turistas y palomas.
 
 
 
Atravesando la Plaza de Cataluña encontraremos el Paseig de Gracia. Esta zona se ha convertido en una de las más "chic" de Barcelona. En realidad se trata de una "macroavenida" repleta de tiendas y cafeterías pero, es lo que tiene el consumismo. Como atractivo especial, en esta calle se encuentran dos edificios de Gaudi: la casa Batló y la casa Milá, más conocida como la Pedrera. Ambos edificios fueron casas de familias influyentes de la Barcelona de comienzos del siglo XX y actualmente pueden ser visitadas, por supuesto previo pago de una cantidad, a mi modo de vez, excesiva. El precio de la casa Batló es de 20€ y de la casa Milá de 16,50€.
 
 
 A continuación, me gustaría guiaros hasta el Parque de la Ciutadella, construido para la exposición universal de 1888, es un remanso de paz que te aísla del ajetreo y el ruido de esta bulliciosa ciudad. Ubicado al este del barrio Gótico, alberga una serie de museos, como el de zoología, que rara vez se encuentran abiertos, y el zoo de Barcelona. El precio del zoo es también de 20 €, al igual que el acuario, aunque tampoco lo visité ya que hacía menos de un mes visité el de Madrid.
 
 
 
En este parque hay una cascada realmente preciosa, de la que se encuentran pocas referencias en la guías de viajes. Esta cascada monumental fue diseñada por Josep Fontserè, aunque sería más conocido uno de los jóvenes aprendices que participó en el proyecto siendo aún estudiante de arquitectura, ¿adivináis su apellido? pues sí, ese estudiante era Gaudí.
 
 

Saliendo de este parque por el lado opuesto al zoo encontraremos una avenida que termina el único Arco del Triundo de Barcelona. En este caso, no fue construido como conmemoración de una victoria militar (como ocurre en París), sino como pórtico de la Exposición Universal de 1888.
 
 
Otro lugar muy típico de la ciudad, aunque alejado de la zona centro, es la montaña de Montjüic. Para llegar tomaremos el metro hasta Plaza de España y nada más bajar divisaremos el Palacio de Montjüic. Esta montaña siempre fue utilizada como puesto vigía militar, por su estratégica situación desde la que se divisa toda la ciudad. Sin embargo, tras las obras realizadas para la Exposición Universal de 1929 y los Juegos Olímpicos de 1992 se ha convertido en una zona de recreo muy interesante.
 
Además de un excelente mirador para contemplar la ciudad, en este lugar podemos encontrar atracciones turísticas interesantes.
 
El Palacio Nacional de Montjüic actualmente alberga el Museo Nacional de Arte de Cataluña y la Fundación Joan Miró. La fuente "mágica" ofrece a sus visitantes cada noche un espectáculo de luz y color desde hace más de 80 años. El Pueblo Español, un recinto creado para la exposición universal de 1929 que alberga reproducciones a pequeña escala de diferentes rincones de España. La entrada al recinto cuesta 11€, nosotros no lo visitamos porque nos pareció caro y la mayoría de lugares que recrea ya los habíamos visitado.
 
 
 
Por último, se puede acceder al  Castillo de Montjüic, antigua fortaleza militar que actualmente sirve como mirador y al que se puede acceder en teleférico o caminando.

LA BARCELONA GÓTICA

Sin duda, el hecho de mi fascinación por esta ciudad se ha debido a su riqueza en mi estilo arquitectónico favorito, el gótico. Como primer acercamiento nos encontramos con su majestuosa Catedral situada en pleno corazón del Barrio Gótico, que se encuentra a la derecha de Las Ramblas, entre el puerto y la plaza de Cataluña.
 
 
 
Este impresionante templo gótico, inspirado en la catedral de Narbona, data de siglo XIV, a pesar de que no fue terminada hasta ya comenzado el siglo XX. Su estructura de tres naves de similar altura alberga bajo el altar mayor la cripta de Santa Eulalia, mártir y patrona de la ciudad. Posee un bello y particular claustro en el que hay palmeras, un pequeño estaque e incluso patos. En concreto 13 patos, se dice que en conmemoración a la edad que tenía Santa Eulalia cuando murió martirizada. Es una visita que no os debéis perder.
 
 
 
Aunque la Catedral de la ciudad es muy bella, no se trata del único templo digno de mención, de hecho existe otro templo conocido como "la Catedral del Mar" que fue popularizado por la novela de Idelfonso Falcones, me refiero al templo de Santa María del Mar.
 
En este templo el gótico se hace perfección. Su construcción fue impulsada en 1329 por los armadores de la ciudad sobre, según la leyenda, el lugar donde se encuentra sepultada Santa Eulalia, patrona de la ciudad. Las obras fueron dirigidas por Berenguer de Montagut y culminadas tan solo cincuenta años después de su comienzo, otro signo más de la bonanza económico de una ciudad con un enclave estratégico. Marineros y pescadores barceloneses tenían aquí su lugar de culto, venían a rezar y rogar a Dios y a la Virgen Madre, antes de lanzarse al mar.
 
 
 
 
Hoy día sigue siendo uno de los templos más visitados de la ciudad. El acceso es gratuito y os recomiendo que no os vayáis de Barcelona sin visitarla, es una autentica maravilla. Además podéis disfrutar de su fachada principal sentados en una de las terrazas que hay en la plaza disfrutando de un vinito o una cervecita.
 
Existen otros templos góticos en la ciudad dignos de mencionar como Santa María del Pi, pero tampoco se trata de visitarlos todos. Sin embargo, no quiero dejar la ocasión de recomendaros la visita a un pequeño monasterio que ha sido absorbido por los edificios modernos, que aún estando en el centro es difícil de encontrar y que es un maravilloso remanso de paz en plena urbe, se trata del Monasterio de Santa Anna. Se encuentra en un pequeño callejón que se adentra desde la calle de Santa Anna, justo antes de llegar a la Plaza de Cataluña por Las Ramblas.
 
Este pequeño monasterio alberga una iglesia románica del siglo XII y un pequeño claustro. La puerta principal es posterior, de 1300, y su estilo es gótico. La visita cuesta 2€ y merece la pena pagarlos, es realmente acogedora y encantadora.
 
  
Además de ver los templos un simple paseo por las calles y plazas del barrio gótico te transportan a otro tiempo. La Plaza Nova, la Plaza del Palacio Real o la de San Jauma, son otros de los emblemáticos lugares que deberéis descubrir perdiéndoos por este maravilloso Barrio Gótico de la Ciudad Condal.
 
LA BARCELONA DE GAUDI
 
Pensar en Barcelona es pensar, sin duda, en Gaudi. Paradógicamente, me gustaba Gaudí más antes de visitar la ciudad que tras haber estado allí. Yo encuentro dos motivos para esto, y quizá uno es consecuencia del otro: Gaudí crea unas expectativas muy elevadas sobre su arte, por lo que hay demasiada gente visitando sus obras y, además, son excesivamente caras las visitas a cualquiera de ellas.
 
Comencemos por la Sagrada Familia. Esta basílica de estilo neogótico cuya construcción comenzó en 1882, fue puesta en manos de Gaudi un año después y éste revolucionó totalmente el concepto de la misma. El artista murió en 1926 con su obra inacabada, pero los planos que dejó han permitido seguir con el sueño del autor. Parece ser que el templo se construye gracias a las donaciones (y me imagino que también de la pasta que deben sacar con las entradas) y es por ello que su construcción es lenta y aún no se sabe cuando acabará. Según mi opinión personal, más que falta de dinero, dudo mucho que se pueda trabajar manteniendo el templo abierto y siendo visitado por miles de personas cada día. El precio de la entrada a la Basílica es de 14,90 €. Nosotros teníamos intención de entrar pero no sabíamos que las entradas se podían comprar online, por lo que cuando llegamos a las 11.00 H había una cola interminable y decidimos que no pasaríamos más de una hora de espera. Si estáis interesados os recomiendo que compréis las entradas online y la espera será menor, yo desde luego lo haré.
 
 
 
 
De cualquier modo, y pesar de la indudable belleza y originalidad de la Basílica, creo que cuando estás visitando estos santos lugares con prisa (puesto que el tiempo de visita es limitado) y rodeado de cientos de personas, no puedes apreciarlas ni disfrutarlas.
 
Un ejemplo más de la explotación a la figura de Gaudí, es la recién estrenada entrada de 8 € del Parc Güell, que en realidad pagas para ver sólo la zona monumental (bastante reducida) puesto que la mayoría del parque sigue abierto para uso y disfrute de los barceloneses. Hasta hace unos meses, el acceso al parque al completo era gratuito. Sin embargo, lo peor no es tener que pagar entrada, sino que, al limitar el número de entradas por cada hora, tras esperar una cola de casi media hora para comprarlas, no puedes entrar inmediatamente y quizá te hacen esperar una hora más, depende de la disponibilidad. De modo, que lo que antes era un gustoso paseo por un precioso parque, se convierte en un estrés y te impide disfrutarlo. Si llego a saber que esto era así, me ahorro la entrada y, sobre todo la espera, y veo la zona monumental desde la parte abierta del parque disfrutando de un agradable paseo con menos gente.
 
 
 
 
Como anteriormente comenté, en Barcelona también se pueden visitar casas diseñadas por Gaudí, como la Casa Batló o la Casa Milá.
 
MUSEOS
 
En este apartado no me extenderé puesto que en otros de nuestros blogs en el futuro realizaremos entradas específicas de cada museo y pondré aquí el enlace.
 
No obstante, quería comentaros que en la ciudad hay tres museos que son realmente buenos y que merece la pena visitar. Dos de ellos de historia y uno de ciencia.
 
El Museo de Historia de Cataluña, situado en la zona del puerto, es realmente interesante. Sin poseer un gran número de piezas originales, sus recreaciones y sus paneles explicativos nos ilustran fielmente sobre la historia de la comunidad. Su precio es de 4 €, el primer domingo del mes es gratuito y hacen descuentos para profes, estudiantes, etc.
 
 
 
 

 
 
El Museo de Historia de Barcelona se encuentra en pleno centro de la ciudad. De hecho, la visita comienza en el subsuelo dónde visitas las ruinas romanas de la antigua Barcino (Barcelona). Además de lo interesante del propio museo, el enclave del mismo es privilegiado ya que se encuentra en el Palacio Real Mayor de Barcelona.
 
 
 

 
 
Por último, y no por ello menos importante, está el museo de ciencias CosmoCaixa. Está cerca de la Avenida del Tibidabo, un poco alejado, pero se puede ir tanto en coche (tiene parking y con la entrada te regalan un par de horas) o en transporte público (el autobús te deja en la puerta). Yo soy una apasionada de los museos de ciencias, pero este me dejó fascinada.
 
En este museo puedes aprender desde la formación de la Tierra, el nacimiento de los seres vivos y su evolución hasta el hombre, experimentación en física mecánica, óptica, estática de fluidos, etc. e incluso puedes visitar la recreación de un bosque ecuatorial con sus árboles, "rio", animales y, por supuesto, su humedad e incluso la lluvia. Tiene además un planetario que realiza proyecciones, la que nosotros vimos fue sobre posible vida en otros planetas, en 3D. El precio de la entrada es de 4€ por el museo y 4€ el planetario. Sin ninguna duda, si sois aficionados a la ciencia, no os podéis perder este museo.
 

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viernes, 13 de diciembre de 2013

SAINT MALO, MARINEROS Y CORSARIOS.



Recorriendo la fascinante costa de Bretaña, nos encontramos con Saint Malo, un puerto fortificado, un próspero núcleo de comerciantes y auténtico nido de corsarios.


Puerto Pirata, marineros y piratas bretones se refugian en Saint Malo, inexpugnable puerto fortificado sobre el océano, enormes muros que nacen en la playa, recios torreones, murallas que encierran la ciudad, cañones mirando hacia el Atlántico, naves rápidas y livianas, depredadoras implacables de los mares. Saint Malo, guarida de piratas, que con "Patente de Corso" esquilman barcos extranjeros con una licencia del rey de Francia.



Los bretones viven de cara al mar, las salvajes aguas del Atlántico devoran sus costas, les dan forma las olas



Las puertas de la ciudad




Jacques Cartier, primer francés en explorar el Nuevo Mundo, llegó al río San Lorenzo y comenzó el establecimiento francés en la región canadiense de Québec


Tumba de Cartier, hijo predilecto de la ciudad, en la Catedral de Saint Malo.



Ni tormentas, ni cañones, ni piratas pueden asaltar este imponente enclave portuario.


Robert Surcouf, marinero, comerciante, armador y corsario bretón



Cartier, bretón, por sus venas corre agua de mar, aventurero y explorador



Cielo nublado, lluvia pertinaz, húmedos muros, gaviotas reidoras, vientos salados, arena fina. . . Francia atlántica . . . recuerdos de una bahía, donde dí mis primeros pasos y siempre vendrá conmigo a donde quiera que vaya



De Cádiz a Saint Malo . . . de ciudad pirata a ciudad corsaria



Me recuerda tanto a la Tacita de Plata



Filibustero de la palabra. 
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